14 Jun 2024

517. VICTORIA MALLORGA. POESÍA PERUANA

-27 May 2024

 

no hay vencedor, solo despojo

 

                                     poeta, como héroe, sin genero marcado.

 

las calles se cierran al paso de las aves

son las seis de la tarde en el lugar

que borras del recuento de la hazaña

de la historia del desarrollo del héroe

que encuentra el cuerpo del delito,

sujeta su nuca y

 

                        perdona

 

            indeleble 

ese pedazo de tierra

la pausa helada de la sangre

cuando la daga carcome la palma de tu mano

reclama silencio, ser

un obstáculo:

nadie quiere oír

sobre la tarde callada del héroe,

las faldas planchadas, los cordeles,

la amada, la tarde de sol frente a la tele

antes de—

las pausas se llenan de moho

cuando la violencia se ausenta

el conflicto engravado en expectativa

                        el héroe devora la presa

                        el héroe sangra y desangra

                        el héroe regresa triunfante

                        de la muerte

           

pero los bares cierran ante el silencio

discreto de las aves:

el héroe regresa sin daga,

se sienta al borde del bosque

y exhala la guerra.

 

 

 

si bien nunca quisiste ser un documental

 

en mi mente

el rodaje de ambas continúa

 

aunque el techo se abriera en temporada

de huracanes, exponiendo nuestro pequeño

universo doméstico al musgo trepando

paredes, camas húmedas bajo el temporal

que, en el silencio de los animales salvajes,

desarrollan entes abyectos,

ratas pariendo bajo nuestra vieja mesa de comedor

abrazadas por el heno,

el popurrí de

hojas y el derrumbe de la fantasía

unifamiliar monógama. 

 

abrazadas, aguarda por la espera de que todos hayamos partido

aunque no quede ya calor humano

y solo en mí continúe el rodaje:

            cierro mis manos para concentrar su haz sobre mi pecho 

            mis ojos reflejan sobre la pared desnuda de tus labios

            el ser antes de que todo se desmoronara

ahora gira lento sobre mi propio cuerpo

            ausente e ignoto

           

cómo retomar una cinta

cómo volver sobre lo filmado para retocarlo

rebobinar para grabar algo distinto sobre

la noche, sobre el plano de la casa,

la herrumbre de los cuerpos y

la sucesión veloz de huéspedes salvajes

en mi pecho

            inacabado

 

impertérrito

el moho que rige el aire

infiltra el reproductor,

hasta que te paras

y lo apagas

 

a mí me dijeron siempre que las chicas bonitas llevan vestidos

 

que doblan sus medias, que llevan hoyuelos de nacimiento

labios color rosa natura,

una inteligencia callada

sonrisas templadas

 

en mi habitación                    

tenían largas medias blancas.

 zapatillas blandas. a veces tacos,

 palabras suaves orientadas a apaciguar siempre.

 

las chicas bonitas vivian en quinceañeros, quemaduras de cigarrillo en sus piernas,

 las chicas bonitas, pestañas falsas labial rojo vivo como un glitch caleidoscopio

las chicas bonitas siempre estaban prohibidas.

 

tenían terrible suerte,

las chicas bonitas claro, no te confundas, son un poco curiosas.

 

no tenían manos garras, no tenían secretos,

tenían rodillas suaves rezando a la Virgen,

tenían guitarras en mano,

todo esto eran las chicas bonitas.

            las chicas bonitas, con terrible suerte, embarazadas, ingenuas,

las chicas bonitas inteligentes solo para ciertas cosas.

siempre con un ojo en el futuro, el legado

una chica bonita merece una familia bonita, no crees

una familia, te digo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gretna Green

 

teníamos entonces una vida

un pañuelo y la suerte

uñas cortas y la sensación de que todo paso estaba destinado a la gloria

            en marea alta sobre fango

en marea baja sobre islotes vírgenes

encontrarte como una aparición

un holograma una fugitiva de tiempos mejores

 

el fracaso sabe apenas distinto

cuando has bebido una y otra vez

de la propaganda amarillista de tu propio sueño

            escuchaste que la chica de los centeno

y la chica d-- los rumores, la sentencia profética

pendiendo sobre nuestra tarde de verano

sobre cada fragmento de sal

 

            en palabras ajenas, lo predestinado

tu historia favorita de almas gemelas cercenada por

el vaticine popular de clase,

el         repetitivo circulo de la condena

y la fuga y la habladuría y las chicas bonitas siempre tan mala suerte y aquellas a las que la suerte llega tempestuosa

 

evadí la belleza tradicional entonces

            evadí los labiales rojos y las uñas largas el cabello largo

y las medias largas blancas y, aun así,

me encontré nuevamente en cabildo abierto

si no bella, terrible, si no clásica, pagana

pero siempre inevitablemente mujer y por tanto

predestinada a la tragedia

 

pero en marea alta, cintura helada y arena blanda

es casi siempre posible fingir lo contrario

oler el fracaso y zambullirse tontas

zambullirse locas

hasta que nos pierda el trazo.

 

 

 

colapso estelar

 

casi no es justo, no crees

que puedas abrir los ojos contra el cielo

y tus grandes pupilas capturen la luz tan egoísta

que bebas como un agujero negro la vida

            que absorbas y absorbas

todas mis palabras

casi involuntaria

cuando quiero decirte que apartes la vista

que llores.

 

 

 

Victoria Mallorga Hernandez (Lima, 1995) Magíster en Publicidad y Escritura de Emerson College. Ha escrito albión (alastor editores, 2019) y absolución (2020, disponible online). Editora, previamente en Palette Poetry, Redivider y Verboser. Su poesía ha sido publicada en diversas revistas y dossiers de México, España, Argentina y Estados Unidos como Círculo de Poesía, El hablador, low-fi ardentía, Thin Air, así como antologías como ATÉ MAIS (Deep Vellum, 2023), A la mitad de todos los caminos (Piedra Blanca, 2022) hablemos de amores (Somos Centelleantes, 2021). 

 

 


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