31 May 2023

9. POESÍA CANADIENSE. FRANÇOISE ROY

-19 Jul 2020

 

STAY IN FRONT OF THE AQUARIUM GLASS

 

Look at the jellyfish dance, their fragile mesoglea.

 

Touch the window that separates them from you who also came from an aquarium, although you don’t remember. (It is no evil mirror, only transparent wall). You will see them, in the liquid gunpowder of your rage, grow wings, transform into nightingales, birds of prey under water.

 

You don’t need binoculars: you are next to them, your nose touches the glass, you see a submarine dovecot, a flock of birds pecks at your heart.

 

Your heart hangs on a hook behind glass.

 

 

QUÉDATE FRENTE AL CRISTAL

           

            Quédate frente al cristal del acuario.

 

            Mira las medusas, su frágil mesoglea.

 

            Toca el vidrio que las separa de ti: tú también vienes de un acuario, aunque no lo recuerdes. No es un espejo maquiavélico sino pared transparente. Ahí las verás, en la pólvora líquida de la corajina, emplumecerse y convertir su materia de ruiseñor en aves de rapiña bajo el agua.

 

            No necesitas binoculares: estás a un palmo, con la nariz pegada al cristal, viendo el palomar de pájaros subacuáticos picotear tu corazón.

 

            Tu corazón pende de un anzuelo atrás de la cristalera.

 

 

FALLING INTO THE VOID

 

Sometimes, half-disappeared, and against all expectation, you open in a crack full of things dark and heavy. A fissure of verses formed by the patient cartilage of the soul that is poetry.

You seem masked, the chameleon incomplete. I watch you look at the sun with a magnifying glass, describe a coup of flowers and worlds, the animal, the vegetable, the mineral. Your words are little bells. You halve the dieresis like a machete that separates the self in two halves: the black and the white, the babbling and the slough, the shade and the sun at its zenith.

Me, I saw the precipice you guard in your stomach, loosened with each small step forward, like spitting coins into a piggy bank slot. Your hand rests on my shoulder. Sweetly, we sit on the edge of the void, you with tiny forests in your hand, whose members hack away hidden under my skirt, and I with my mouth foaming, the lord of night lowering my eyelids toward dream.

One big push and I am bird.

 

 

DESBARRANCARSE

 

            A  veces, semiborrada, y contra lo que dejabas esperar, te abres. Se ve en ti una rendija llena de cosas oscuras y pesadas. Una rendija de versos, forma dilatoria de ese cartílago del alma que es la poesía.

            Por máscara que parezcas, el camaleón está incompleto. Te veo mirar el sol con lupa, describir a golpe de flores el mundo animal, el vegetal, el mineral. Tus palabras son cascabelillos. La diéresis te parte en dos como un machetazo que deslinda tu todo en dos mitades : la negra y la blanca, la rumorosa y la muda, la umbría y el astro en su cenit.

            Yo sí, vi el precipicio que guardas en el estómago, y que sueltas, un paso adelante, como una alcancía que escupiera sus monedas por la ranura. Tienes la mano sobre mi hombro. Dulcemente estamos sentadas al borde del vacío, tú con tus canastas de bosques diminutos en la mano y los miembros que cercenas ocultos bajo la falda, yo con la espumosidad de mi boca, la cuerda floja de lo que sueño cuando el señor de la noche me ha bajado los párpados.

Un empujón y soy pájaro.

  

 

The head, heaviest of flowers.

The stem of her body buckles under the broth of ideas

—the heart, meanwhile, retouches her feelings—,

and he leans his face upon her like Narcissus

clinging to a face other than his own.

Her arms, two petals shaped by hands,

that both, so badly wanted to caress her,

pluck her with lips.

Is it a sunflower facing the sun,

which covers her mouth and eyes,

forehead and chin, cheeks and nose?

Or does the dead weight of the blossom

seek to kiss the lower parts like balloons

fly toward the sun,

with the Moon reaching 14 degrees of Virgo?

 

Darwin in reverse. The face becomes flower,

retracing the links, and these bedrooms,

these streets, the path that descends to this lake,

are fields of invisible poppies

where God tests a foolish floriculture,

sunflower and silhouette, sheet and virgin hands. 

 

 

The head, heaviest of flowers.

El tallo de su cuerpo se comba bajo el caldo de ideas

—el corazón, por su parte, retoca sus sentimientos—

y él inclina su rostro sobre ella como un Narciso

prendido de otro rostro que el propio.

Sus brazos, dos pétalos lobulados por las manos,

que tanto, pero tanto quisieran acariciarla.

¿Será un girasol cara al astro rey,

que le cubre así a ella la boca y los ojos,

la frente y la barbilla, las mejillas y la nariz?

O bien, ¿el peso muerto de la corola

busca besar las partes bajas que como globos

volando hacia la lámpara de techo,

con la Luna a 14 grados de Virgo?

 

Darwin al revés. La cara que se vuelve flor,

remontando los eslabones, y esas recámaras,

esas calles, ese camino que baja al lago

son campos de amapola invisibles

donde Dios ensaya una floricultura insensata,

girasol y perfil, sábana y manos vírgenes.

 

 

THE SURGEONS

  

Light that wounds, scalpel of the deepest hole

BERNARDO ORTIZ DE MONTELLANO

 

 

            What experts in scalpel management they turned out to be, those who never went to medical school! As if born with a scalpel in the hand and eternity congealed in the heart, they knew the intricacies of carrying weapons. As if the deadly edge of the blade was a natural offshoot of the phalange, they spent years dedicated to the anatomy of cadavers (dead flowers the morgue collects). I, devoted to bird watching, to astronomy for amateurs, to the cold beauty of verse, did not see this sophisticated cousin of the knife, the razor hidden in closed fist.

            I saw something shiny in their raised hand, yes: it burst into sudden brilliance (the sun licked the metal at a perfect angle and created a tiny star of ephemeral radiance). But I did not step back to save myself. Neither the observation of robins, of the rings of Saturn, of the Milky Way or Alpha Centauri, nor imaginary paradises that they tend—the painting goes—, the Alexandrians, had prepared me for the duel.

            While my neck dripped blood, while the name "carotid artery" pulsed in my brain like a happy memory, several thoughts marched, hurried by my imminent death: what skill to know the exact artery to cut! What bleeding so masterfully applied! They did not hesitate to push non-vital organs around wildly, inflicting cuts easy to suture! If I asked a surgeon, he would accurately delineate the cartography of the heart, the precise route of the blood in its internal tree structure from the left ventricle to the right.

            One always makes the mistake of underestimating their enemies: now I had them before me, one brandishing in her hand (previously thought clumsy) a scalpel of precision, two assassins trained to remove the pituitary gland, pineal gland or the optic chiasm in a single stroke.

            Life has an ironic beauty that only bird and star watchers sense: instead of prison for murder, each gave a lecture on personal growth and took posts as surgeons in a hospital for the rich. 

 

 

LAS CIRUJANAS

 

Luz que hieres, bisturí del más hondo hueco

BERNARDO ORTIZ DE MONTELLANO

            

            ¡Qué expertas salieron en el manejo del bisturí, ustedes que nunca fueron a la Escuela de Medicina! Como si hubieran nacido con un bisturí en la mano y de una eternidad coagulada en su centro, conocieran los intríngulis del porte de armas. Como si la hoja de filo mortal fuera excrescencia natural de la falange y hubieran dedicado años de su vida a la anatomía de los cadáveres que la morgue recoge como flores marchitas. Yo, que me dedicaba a la observación de aves, a la astronomía para aficionados, a la fría hermosura de los endecasílabos, no vi ese primo sofisticado del cuchillo y la navaja, que tenían oculto en el puño cerrado. 

            Vi brillar algo en su mano alzada, sí: un fulgor súbito, como si el sol hubiera lamido el metal en un ángulo perfecto y engendrado una estrella diminuta cuyo resplandor duró lo que una efímera[1]. Pero no di el paso atrás que me hubiera salvado. Ni la observación de los petirrojos, la contemplación del manto o de los anillos de Saturno, el estudio de la Vía Láctea o de Alpha Centauri, ni los paraísos imaginarios que tienden como lienzo los alejandrinos, me habían preparado para el duelo.

            Mientras la sangre chorreaba en mi cuello, mientras el nombre “arteria carótida” pulsaba en mi cerebro como un recuerdo feliz, desfilaron varios pensamientos, presurosos por la inminencia de mi muerte: ¡Qué habilidad la suya para saber la arteria exacta que habían de cortar! ¡Qué sangría tan magistralmente aplicada! ¡No vacilaron dando golpes alocados en órganos no vitales, infligiendo cortadas fáciles de suturar! Si un cirujano se lo hubiera pedido, hubieran sido capaces de delinear con suma exactitud la cartografía del corazón, describir el preciso recorrido de la sangre en su arborescencia interna desde el ventrículo izquierdo hasta el derecho.

            Uno siempre comete el error de subestimar a sus enemigos: ahora las tenía delante de mí, blandiendo en su mano (que antes creía torpe) un bisturí de corte perfecto; dos asesinas que podían extirpar de un solo tajo la hipófisis, la glándula pineal o el quiasma óptico.

            La vida tiene une belleza irónica que los observadores de pájaros y estrellas sólo intuyen: en vez de cárcel por homicidio premeditado, a cada una les dieron una cátedra sobre el “crecimiento interior” y un puesto de cirujanas en un hospital de ricos.

 

 

THE BRIDGE OF VAROLIUS

 

            You are named for the arched bridge over the waters of Venice. Is Varolius the surname of a lover, handkerchief in hand, whose fate condemned him to eternal waiting, gazing into the current of the gondola-lined canal, like a failed Narcissus looking into the mirror of love, blue ghost detained in a blue Venice evening?

            So beautifully they baptized that which you are: pithy rope that serves as baseboard for the two hemispheres (not the North and South of maps, but the left and right of inspiration and calculation), simple system—for one so complex— of white nerve fibers, woven transversely and longitudinally, connecting the medulla with both halves of the brain.

            And yet, everything passes through you, threshold between ideas and the leg that travels through worlds, the fingers that caress and the hand that stabs. So you are not the imaginary lover that in my baptismal font becomes a gondola lookout, even though you must travel from Broca’s area to the red thalamus of the heart, to exist here, in this humble poem, and be named, in that which two centuries ago emerged from goose-feather quill.

 

*Addendum: The bridge of Varolius, also called “Pons Varolii”, is the most prominent segment of the brainstem. It contains at its core other parts that apparently play a major role in regulating sleep and the state of arousal. It derives its name from Varolio Constanzo, a sixteenth-century Italian physician, and professor of anatomy and physiology in Bologna and Rome, who devoted himself specifically to the study of the brain, which brought about new knowledge. 

 

 

EL PUENTE DE VAROLIO

 

            Tienes nombre de pasarela arqueada sobre las aguas de Venecia. ¿Será Varolio el apellido de un amante, pañuelo en mano, cuyo destino lo condenó a la eterna espera, asomado a la corriente del callejón surcado de góndolas, como un Narciso fallido viéndose en el espejo del amor, fantasma azul detenido en un atardecer tristísimo del Véneto?

            Tan hermosamente bautizaron a eso que eres: soga medulosa que sirve de zoclo para los dos hemisferios (no el Norte y el Sur de los mapas, sino el izquierdo y el derecho de la inspiración y del cálculo), simple sistema —por intrincado que sea— de fibras nerviosas blancas, entrelazadas transversal y longitudinalmente, que conectan el bulbo raquídeo con las dos mitades del cerebro.

            Y sin embargo, todo pasa por ti, umbral entre las ideas y la pierna que recorre mundos, los dedos que acarician y la mano que apuñala. Si bien no eres el amante imaginario que en mi pila bautismal adquiere vocación de oteador de góndolas, aun tú tienes que viajar del área de Broca al tálamo rojo del corazón, para existir aquí, en este humilde poema, y llamarte así, en eso que dos siglos atrás salía de pluma de ganso.  

 

*Adéndum: El puente de Varolio, también llamado “Pons varolii”, es el segmento más prominente del tronco del encéfalo. Contiene en su núcleo otras partes que al parecer cumplen una función de importancia en la regulación del sueño y el estado de alertamiento. Deriva su nombre de Constanzo Varolio, médico italiano del siglo XVI, profesor de anatomía y fisiología en Bolonia y en Roma, quien se dedicó especialmente al estudio del cerebro, acerca del cual aportó nuevos conocimientos.

 

 

SNAPS IN C MAJOR 

 

Once the paper has been troubled, faces come up;

they do not know what they came for, neither do I.

HENRI MICHAUX

 

No one sees you,

armed with balances and measuring tape,

drooling, with a touch of madhouse in the pupil.

Light descends the ladder of silver:

blessed illusion that passes between my cornea

and retina like a veil.

They thought they saw me.

But you are the words, the blank page.

You embody

the template of all possible arrangements

(my foot never fit into your slipper,

nor my finger your magic ring).

 

Do not come near me. I admit I had visions,

that there were never strange faces

or a brilliant waterfall.

The crack of your whip deafens.

It is snowing in my head.

I close my eyes:

peace is a December morning

in a Nordic forest.

If I close my eyes long enough,

you will tire and go.

 

Someday, I will have to clean every trace of your poison.

I will make you disappear like a stallion balks before a cliff. 

 

 

CHASQUIDOS EN DO MAYOR

 

Turbado el papel, surgen rostros;

no saben qué vienen a hacer ahí, tampoco yo lo sé.

HENRI MICHAUX

 

Nadie te ve,

armado de balanzas y cinta métrica,

babeando, con un toque de manicomio en la pupila.

La luz baja en la escalera de plata:

espejismo de los dichosos, que me pasa entre la cornea

y la retina como un velo.

Creían haberme visto.

Pero tú eres las palabras, eres la página en blanco.

Tú tienes la planilla de todos los arreglos posibles

(mi pie nunca le quedó a tu zapatilla;

tampoco mi dedo a tu anillo mágico).

 

Ya no te acerques. Admito que tuve visiones,

que no hubo nunca rostros desconocidos

o cascada fulgurante.

El chasquido de tu vara me ensordece.

Está nevando en mi cabeza,

cierro los párpados,

la paz es un alba decembrina en un bosque nórdico.

Si cierro los ojos por largo tiempo,

te cansarás y te irás.

 

Algún día, habré de limpiar todo rastro de ese envenenamiento de ti.

He de hacerte desaparecer como un corcel da la media vuelta ante un precipicio.

 

 

MOM, SO TOUGH, AND FRUITS

  

We have lived too close for love […].

[She] has grown to be my shadow.

Do our shadows love us, for all that they are never parted from us? 

J.M. COETZEE (FOE)

  

  1. Noodles my bones, under the polished stones, the boulder of your four thousand eyes.

 

  1. My origami heart, folded in the isthmus of your mouth: marbled paper, and always, forever yours.

 

  1. Camel in the desert, I smell in the vicinity an oasis of water: never a place for your fondness.

 

  1. Your knife shining in the night of eye: edge of new moon, perfect hyperbola of your pupils.

 

  1. The remembrance of me, a pearl alive in its calcium case: that organ of yours, crystallized body inside.

 

  1. You mishandled my heart, avocado in your showcase. Once miracle of fantastic fruit: magical apple red and stemless, camouflaging my arteries.

 

  1. Your coffin, mother, with a stone inside, alone, hard, surrounded by your dissolved flesh.

  

 

MAMÁ, TAN DURA, Y LAS FRUTAS

 

Hemos vivido demasiado cerca para que haya amor [...].

[Ella] se ha convertido en mi sombra.

¿Acaso nos aman nuestras sombras, ya que nunca se han separado de nosotros?

J.M. COETZEE (FOE)

 

 

  1. Tallarines mis huesos, bajo las pulidas piedras, el canto rodado de tus cuatro mil ojos.

 

  1. Mi corazón de origami, doblado en el istmo de tus fauces: marmóreo papel, y siempre, desde siempre tuyo.

 

  1. Camello en el desierto, huelo la vecindad de un remanso de agua: jamás un lugar de tu querencia.

 

  1. Tu cuchillo brilla en la noche del ojo: filo de luna nueva, perfecta hipérbola de tus pupilas.

 

  1. La remembranza de mí, perla viva en su estuche de calcio: ese órgano tuyo, cristalizado cuerpo adentro.

 

  1. Manoseabas mi corazón, aguacate en tu muestrario. Mirabilia de frutas fantásticas: una manzana mágica, roja y sin pedúnculo, donde ocultar mis arterias.

 

  1. Tu ataúd, madre, con una piedra dentro, sola, dura, cuando tu carne alrededor se haya disuelto.

 

[1] Insecto acuático parecido a una libélula pequeña cuya larva vive de dos a tres años, pero cuyo adulto, también conocido como “cachipolla”, vive aproximadamente seis horas.

 

 

 

Geographer, translator, poet, prose writer and photographer, Françoise Roy (1959) was born and raised in Quebec, Canada, but lives in Guadalajara, Mexico, since 1992. Among the awards she has won are the following: National Literary Translation Award in Poetry (Mexico City, 1997); Jacqueline Déry-Mochon Novel Award (Canada, 2005); Alonso Vidal National Poetry Award (Sonora, Mexico, 2007), Ditet e Naimit International Poetry Award (Macedonia, 2008), International Grand Prize for Poetry of the Orient-Occident Academy (Rumania, 2011), Alonso Vidal National Poetry Award (Hermosillo, Mexico, 2007), Tijuana National Poetry Award (Baja California, Mexico, 2015). She has translated more than seventy books, and published three novels (in Spanish or French), three books of short stories, three plaquettes and sixteen poetry collections (French and/or Spanish). She has been invited to poetry festival in four continents, and an artist in residence in Canada, Argentina and China.

 

Poeta, traductora, narradora y fotógrafa, Françoise Roy nació en Québec, pero vive en Guadalajara, México, desde 1992. Maestra en Geografía con diplomados en Estudios Hispánicos (University of Florida, 1983), Traducción (O.M.T., 2000) y Fotografía (CFO, 2013), ha publicado 13 poemarios, 3 plaquettes, 3 libros de cuentos, 1 de ensayos y 3 novelas (en francés o español). Ha ganado el Premio Nacional de Traducción Literaria en Poesía (INBA, 1997), el Jacqueline Déry-Mochon de novela (Québec, 2006), los premios nacionales de poesía Alonso Vidal (Sonora, 2007) y Tijuana 2015, y los premios internacionales de poesía Ditët e Naimit (Macedonia, 2008), Poetry Nights of Curtea de Arges (Rumania, 2011) y el de poesía 2019 de la Academia Europea de Ciencias, Artes y Letras. Ha sido invitada a festivales literarios y residencias artísticas en Canadá, Estados Unidos, México, España, Estonia, Argentina, Macedonia, Albania, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Rumania, China, Italia, Lituania, Francia e India. Ha traducido una setentena de libros.

 

 

Amanda Fuller teaches writing and civic engagement at San Diego State University. She has served as a contributing editor for SDSU’s acclaimed Poetry International, and is a founding editor of Locked Horn Press, a small literary press based in San Diego, CA. Locked Horn publishes poetry anthologies paired with critical companion texts, often in multiple languages, as well as chapbooks/books from diverse writers. As a poet and translator, her work has appeared or is forthcoming in FugueMatter5 QuarterlyBlazeVOXLunch TicketPoetry InternationalCactus Heart and elsewhere.

 

Amanda Fuller enseña escritura y acción cívica en San Diego State University. Ha realizado labores como editora para la aclamada revista SDSU’s  Poetry International y como editora fundadora de Locked Horn Press, una pequeña editorial literaria basada en San Diego, California. Locked Horn publica antologías poéticas acompañadas con textos críticos, casi siempre en diversas lenguas, así como libro/objeto de varios autores. Como poeta y traductora, su trabajo ha sido publicado en FugueMatter5 QuarterlyBlazeVOXLunch TicketPoetry InternationalCactus Heart and elsewhere.



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