28 Nov 2020

33. POESÍA EGIPCIA. ALAA KHALED

-31 Oct 2020

 

المهام الخشنة للبيوت

 

للخادمات، على الأرجح، جزء ميت في أجسادهن

حفرية طافية

يمكن قياس العمر القديم للتعب

بعدد الخطوط السوداء

بعدد الجوارب التي تئن خيوطها وتنسل

تحت ضغط هذا الكعب الميت.

 

جزء ميت

يدين له الجسد بكامله

بتلقي جرعات زائدة من المهام الخشنة للبيوت

بالانزواء في الظل

بتصدر مسيرة الجسد نحو الفناء.

 

 كانت تسير في الشارع

وشعرها المصبوغ يطير في هواء العشرينيات

أما قدمها

فكانت تسبح في زمن آخر.

 

DURAS LABORES DEL HOGAR

 

Las asistentas domésticas probablemente

tengan una parte muerta en sus cuerpos,

un fósil que flota.

Se puede medir la antigüedad del cansancio

con el número de líneas negras

de los calcetines cuyos hilos gimen y se deshacen

bajo la presión de ese tobillo muerto.

 

A esa parte muerta debe el cuerpo

la sobredosis que recibe de las pesadas labores domésticas,

su retirada en la sombra

y su viaje a la extinción.

 

Caminaba por la calle

y su cabello teñido ondeaba en el aire de los años veinte,

mientras sus pies se sumergían en otro tiempo.

 

 

9 شارع قرداحي

 

كل عدة أعوام،

عندما تخفت في خزانتها لمعة الذكرى

تحزم حقائبها وتتكئ على العصا المعدنية

وتأتي للإسكندرية،

للبيت الذى عاشت فيه مع والديها؛ 9 شارع قرداحي.

 

 مازالت الفيلا قائمة حتى الآن

ربما لكي لا يخذلها شيء واحد في الحياة.

 

 تمسح بمشيتها البطيئة

كل التفاصيل التى غابت عن عينيها

تجذب كل معادن الذكرى.

 

 تقف أسفل البيت

تشاهد النافذة االتي أطلَّت منها وهي طفلة

لترى خيوط المؤامرة تتجمع في الحديقة

كان الشاري الجديد يقيس أرض طفولتها بالأمتار.

 

بكت حينئذ،

بكاءَ الابنة الوحيدة،

كانت أصغر من أن تغلق النافذة على دموعها

أو تهيم فوق الذكرى وتكبر معها كأخٍ حميم.

 

 يعرفها أهل الشارع جميعًا

ويفسحون مكانًا لبكائها.

 

كنت الغريب عن ذكراها،

عن نافذة الدموع التى لم تغلق أبداً في خيالها

منذ غادرت الإسكندرية إلى نافذة أخرى مرصعة بالثلج في سويسرا.

 لم يكن بيننا ما يسمح بكل هذه الأسرار

سوى أني أصبحت جاراً لنافذة الطفولة.

 

 كان علاجها الناجع، أن تعودَ

وتنظر إلى بيتها القديم.

 

 تركتني وصوت العصا المعدنية

يرسم حدود الذكرى

صوتُ رتاجٍ يُغلق لباب كبير.

 

 

CALLE QURDAHI, NÚMERO 9

 

Cada ciertos años,

cuando se apaga en su armario el fulgor del recuerdo,

prepara la maleta, se apoya en su bastón metálico y viene a Alejandría,

a la casa donde vivió con sus padres, C/ Qurdahi, 9.

La mansión aún sigue en pie.

Quizás para que no la decepcione nada en esta vida.

 

A paso lento, registra

cada detalle que se ausentó de sus ojos

y atrae todos los metales del recuerdo.

 

Se detiene ante la casa

y mira hacia la ventana por la que se asomaba de niña

para ver todos los elementos de la conspiración reunidos en el jardín.

El nuevo propietario medía la superficie del terreno de su infancia.

 

Entonces, lloró; llanto de hija única.

Era tan pequeña que no pudo cerrar la ventana a sus lágrimas,

ni vagar por el recuerdo, ni crecer con él como si fuera un fiel hermano.

 

Todos los vecinos de la calle la conocen y le ceden espacio a su llanto.

He sido yo el forastero de sus recuerdos,

de la ventana de lágrimas que nunca se cerró en su imaginario

desde que abandonó Alejandría hacia otra ventana incrustada de nieve en Suiza.

No había nada entre nosotros que permitiera todos estos secretos,

salvo que me convirtiera en un vecino de la ventana de su infancia.

 

Su remedio infalible era volver

y mirar hacia su vieja casa.

 

Me dejó y el eco del bastón metálico

dibujaba las fronteras del recuerdo.

El sonido de la verja de un portón que se cierra.

 

 

ترتيل صامت

 

في حدود السابعة مساء

أنتظره وهو يمر أمام المحل

بجسده المكتنز

وأعوامه الثلاثين

وفي يده إنجيل يقرأ فيه

وهو يترنح يمينًا ويسارًا

كأنه يعدل بين كفتين للهواء.

 

في الشتاء

يسير تحت مظلة كبيرة

فوق طبقة لامعة من المياه

 

أمام المطر تتعدد أشكال الوحدة

عندها أتخيل خيمة صحراوية

مضاءة بصمت الكلمات.

 

 

LETANÍA SILENCIOSA

 

Alrededor de las siete de la tarde

le espero pasar por delante de la tienda

con su cuerpo robusto, sus treinta años y, entre las manos, la Biblia que lee, tambaleándose de izquierda a derecha,

como si estuviera equilibrando el aire entre los dos platillos de la balanza.

 

En el invierno, caminaba bajo un enorme paraguas

sobre una reluciente capa de agua.

Ante la lluvia, las formas de la soledad varían,

entonces imagino una jaima

iluminada con el silencio de las palabras.

 

 

كرسيان متقابلان

 

لسنوات طويلة

كان يهجره النوم فى الخامسة صباحاً

فيقوم ليطارده فوق التلال

وأسطح العمارات المجاورة.

 

يستسلم للشرفة،

لكوب الشاي النقي،

لأول سيجارة سيمتص رحيقها

للجريدة التى لم يجف حبرها

للشارع  الخالي من الذكريات.

 

كل شئ لامع

ليست هناك أتربة على الإفريز

ليس هناك من يأتي بعده

ليطعم أسراب النمل.

 

كانت أمه قد ماتت

وبقى هو يتتبع آثارها

فى هواء الصباح الباكر

فى حنان الشاي

فى قطعة البسكويت،

التي كانت تدفعها دفعًا إلى فمه

فينفرط جزء منها على الأرض،

فى حوارتهما الهادئة.

 

كرسيان متقابلان

لا مفر من الحب

حتى ولو كان أحدهما فارغاً

ولو كان أحدهما أعزب فى الستين.

 

وعندما تصل الشمس إلى حافة الإفريز

ويتبدل الهواء الأمومي

وتنكشف تلك الطبقة الحزينة من الغبار

عندها يقف فى مصب أحزان صباحية

لا تُقَاوم بالحنين.

 

 

DOS SILLAS ENFRENTADAS

 

Durante muchos años

el sueño le abandonaba a las cinco de la mañana

y se levantaba a perseguirlo por las colinas

y por los tejados del vecindario.

 

Se rinde a la ventana, a la taza de té puro,

al primer cigarrillo cuyo aroma saborea,

al periódico cuya tinta no ha terminado de secar,

y a la calle despejada de recuerdos.

 

Todo brilla,

no hay polvo sobre el alféizar,

no hay quien después de él vaya a dar comida a las hormigas.

 

Su madre ya había muerto

y él se quedó para seguir sus huellas

en la brisa de la madrugada,

en el cariño del té,

en las galletas que ella le embutía en la boca mientras las migas caían al suelo,

en sus conversaciones sosegadas.

 

Dos sillas enfrentadas,

el amor es inevitable,

incluso si una de las sillas está vacía

y uno de ellos es un soltero de sesenta años.

 

Cuando el sol alcanza el borde del alféizar,

cambia el aire maternal

y se revela esta capa triste de polvo;

entonces, él se pone de pie en la desembocadura de la tristeza matinal,

que no puede combatirse con nostalgia.

 

 

عاملة النظافة

 

 داخل أى فندق أحلُّ به

لا أفكر إلاّ بعاملة النظافة

التي تأتي أثناء غيابي

وتطَّلع على حياتي الداخلية.

 

 بالتأكيد هى ترسم صورة لكل نزيلٍ

وربما تحتفظ بأثر لا يُلحظ

لكل أصدقائها الغائبين.

 

 أتحاشى أن ألتقي بها،

بكل من له القدرة على التطلَّع إلى نفسي

إلا لمرة واحدة.

 

 ليس هناك سر

ولكن الحياة الداخلية شفافة أكثر مما يجب.

 

 

LA CHICA DE LA LIMPIEZA

 

En cualquier hotel en el que me alojo,

pienso solamente en la chica de la limpieza,

que viene cuando no estoy a revelar mi vida íntima.

 

Seguro que ella dibuja un retrato de cada cliente

y quizás guarde una huella invisible de todos sus amigos ausentes.

 

Evito el encuentro con ella,

con ella y con todos los que son capaces de verme por dentro aunque sea una vez.

 

No hay secretos,

pero la vida íntima es demasiado transparente.

 

Traducción del árabe de Ahamad Yamani y edición de Mónica Rebollar.

 

Alaa Khaled. Nacido en Alejandría en 1960, se licenció en Bioquímica en la Universidad de Alejandría en 1982. Comenzó a escribir en 1990 y, desde entonces, ha publicado siete poemarios. La Organización General Egipcia del Libro editó en 2018 su antología Camino detrás de mi memoria como un seguidor de pasos... como un pastor piadoso. Tiene en su haber tres novelas, tres libros de viajes y tres obras autobiográficas: Rostros alejandrinos, biografía de una ciudad (2017), Una parte ausente que podría resucitar la esperanza en nosotros” (2003) y La trayectoria del triste azul (2015). Es editor de la revista Lugares, sobre la cultura de los espacios, que cuenta con la colaboración de la artista plástica y fotógrafa Salwa Rashad, y del poeta Mohab Nasr. El primer número de esta publicación vio la luz en 1999 y el duodécimo número salió en diciembre de 2019, dedicado al tema “Vidas alternativas”.

 

 

Ahmad Yamani nació en El Cairo en 1970. Es poeta egipcio residente en España desde 2001. Doctor en Filología Árabe por de la Universidad Complutense de Madrid, de la cual ha sido Profesor Asociado, e informador de Radio Nacional de España, emisión en árabe. Ha publicado cinco poemarios en árabe y una selección de su poesía traducida al castellano Refugio de huesos (Olifante 2015). Ha recibido varios premios, como: Rimbaud (El Cairo 1991) en homenaje al poeta francés-por el Ministerio de Cultura Egipcio y el Ministerio de Cultura Francés. Hay Festival Beirut 39 (Londres 2010) como uno de los mejores escritores árabes menores de cuarenta años. La Distinción Poetas de Otros Mundos, del Fondo Poético Internacional (Madrid, 2015). Ha recibido la beca de La Casa del Traductor (Zaragoza, España, 2011) y la beca de Vermont Studio Center (EE. UU. 2012). Ha participado en diversos festivales internacionales como, por ejemplo, en Egipto, España, Francia, Londres, Beirut, Argelia, Emiratos árabes, EE. UU., Italia, Marrueco, Baréin y Medellín (Colombia). Algunos de sus poemas se han vertido a distintas lenguas como el inglés, francés, español, alemán, polaco, rumano, italiano y ucraniano. Ha traducido al árabe varios autores, entre ellos: José Ángel Valente, Rubén Darío, César Vallejo, Adolfo Bioy Casares, Miguel Casado, Rosendo Tello, Ángel Guinda, Agustín Porras, Roberto Bolaño, Luis Alberto de Cuenca, docenas de poetas actuales tanto en España como en Latinoamérica y una antología de diez poemas colombianos.

 

 

Mónica Rebollar nació en Madrid en 1974. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense. También ha cursado estudios de Historia del Arte en la misma institución, y de Filología Española en la UNED. Ha trabajado como redactora y editora en muy diversas publicaciones culturales desde 1994. En 2011 comienza a ejercer como coordinadora de Edición y Redacción en el Departamento de Publicaciones del Museo Guggenheim Bilbao, cargo que sigue desempeñando en la actualidad.

 



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