28 Nov 2020

5. AGENOR PRIETO MACHADO. LA VIDA EN BICICLETA

-16 Nov 2020

 

Entrevista a Agenor Prieto Machado


(Premio de Poesía Joven Javier Lostalé 2015 en España y Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró sección poesía 2020.)

por Javier Alvarado

 

1. Eres panameño nacido en Colón.  Compartes al igual que Edison Simons el hecho de haber nacido en la misma provincia y de haber viajado hacia España.   Simons luego estuvo en otras partes de Europa y es recordado por su amplia cultura, por sus traducciones de René Char y por mantener correspondencia con María Zambrano y otros intelectuales más.  De él aún se puede conseguir su libro de poesía Mosaicos publicado por Galaxia Gutenberg. Habría que detenernos a estudiar e investigar más sobre la vida y obra de este compatriota.  ¿A qué edad dejaste tu natal Colón, qué recuerdos tienes de tu infancia en la costa atlántica? Cuéntanos sobre tu vida ahora en Galicia.

 

Fue una infancia normal, despreocupada. La niñez siempre es un tiempo de constantes asombros. Si he de quedarme con algunos recuerdos de esa época, serían sin duda las tardes de los viernes y sábados cuando jugaba en el parque frente a la bahía y los domingos en la playa en Portobelo. La costa caribe está llena de playas remotas y selváticas y si hay una presencia del mar en mis poemas, viene de aquí. Vine a vivir a España en 2001, en Galicia he crecido y estudiado pero sigo muy vinculado a Panamá, a donde voy con bastante frecuencia.

Me interesa mucho la figura de Simons, sobre todo por ver hasta qué extremo ha sido posible llevar el lenguaje poético. Pero mi poesía no tiene esa voluntad de experimentación tan radical, al menos no por ahora.

 

 

2. Filosofía y poesía son dos de tus pasiones.  ¿Cómo y cuándo aparecieron en tu existencia? 

 

Yo creo que la poesía estuvo siempre ahí. Es transparente, como el infinito. Uno la mira, la está mirando y no lo sabe, pero más tarde, en la adolescencia, en clase de literatura fui tomando consciencia de la conmoción que provocan las palabras en un encuentro feliz y poco a poco me fui deslizando por esa pendiente que es la lectura regular de poesía. Y cómo no, después vienen los primeros tanteos, los primeros intentos por hacer uno algo. El intento por entender fenómenos de este tipo, y por acercarme a una explicación de la realidad en su conjunto, creo que fue lo que me llevó a interesarme por la filosofía.

 

 

3. ¿Puedes hablarnos de tus lecturas de poesía española, latinoamericana y de otras tradiciones de tu predilección?

 

Los primeros autores que yo leí con atención fueron Antonio Machado, Rubén Dario y Bécquer. Con estos estuve algún tiempo y después di el salto a la generación de vanguardia española. Esta generación es muy amplia y cultivó muchos estilos, pero a mí me interesaron mayormente dos; el creacionismo (con el chileno Vicente Huidobro como precursor), y el surrealismo de Alberti y Aleixandre y Lorca. Después vinieron Octavio Paz, César Vallejo, Juan Ramón Jiménez y otros. Al mismo tiempo me asomaba a los clásicos del siglo de oro y a los románticos ingleses Wordsworth, Shelley y Keats. Actualmente leo a Gonzalo Rojas y vuelvo a leer cosas de Cernuda y Valente que ya leí en su momento. Leo casi exclusivamente autores occidentales; americanos y europeos. Uno no puede abarcarlo todo.

 

 

4. El proceso creativo en los autores es variado y depende de horas del día, estados anímicos y otra serie de factores.  ¿Cómo es en ti?  ¿Depuras mucho tus textos?

 

Muchos autores coinciden en señalar el inicio del proceso creativo como un ritmo, una cadencia rítmica acompañada de una melodía que se le impone al poeta y que poco a poco se va vistiendo de palabras. José Ángel Valente dijo una vez: “Yo tuve una revelación, y desde entonces escribo para poder entenderla”. Es una frase que me parece muy acertada y que yo me aplico; crear es llegar a entender una intuición que se tiene y que se encuentra informe. En mi caso no depende tanto de una hora o un momento como de cierta distancia anímica ante las cosas y los sucesos de la vida. En cuanto a las correcciones, hay algún poema de este nuevo libro que he llegado a reescribir entero tres veces. No es lo habitual, pero a veces la honestidad hacia el texto te obliga a ello. 

 

 

5. En el año 2015 obtienes junto a la poeta María Moreno el Premio Javier Lostalé de Poesía joven con tu poemario El silencio creador.  Tuviste como jurado a Verónica Aranda, Enrique Gismero, Jesús Javier Lázaro Puebla, Enric López Tuset, Juan Antonio Marín, Francisco José Martínez Morán, Ángel Rodríguez Abad y José Ignacio, y el director de la colección EL LEVITADOR de la Editorial Polibea, Juan José Martín Ramos.  Tu libro finalmente fue publicado por esta casa editorial.  Leyendo una selección de poemas de este título tuyo, hay un cultivo del verso clásico (sonetos).  ¿Qué piensas de esta forma estrófica en la actualidad?  También nos hiciste partícipes de una elegía a un amigo fallecido y poetizas con las aguas del Caribe.  ¿Puedes relatarnos y ampliarnos la anécdota de este poema?

 

Sí, fue un premio de poesía joven que supuso, además de mi primera publicación, la primera ocasión que yo mostraba mis poemas al público, pues hasta aquel entonces solo habían circulado entre un grupo muy reducido de amigos. La mitad de los poemas de ese libro son sonetos porque durante algún tiempo llegó a obsesionarme esa forma poética. La exigencia de dicho molde, al menos en su forma tradicional, te obliga a hilar fino en cada verso y a no divagar. Hoy en día, desde luego puede parecer anticuado a algunos, pero es una forma que admite muchas variaciones; hay sonetos sin rima, polimétricos, etc. Lo importante es la capacidad para la concisión que esta forma enseña. 

Sobre el poema "Elegía" de ese libro, lo motivó el recuerdo de un anciano solitario que yo conocía y con el que algunas veces jugué al ajedrez. Este señor solía decir que al morir, deseaba que sus cenizas fueran arrojadas al mar desde el rompeolas. Lo cierto es que no supe si finalmente su deseo fue cumplido, pues cuando él murió yo ya me encontraba en España, pero mi recreación en esta imagen puso en marcha el poema, que fue escrito en la ciudad de Granada. Me encontraba yo, mirando la Alhambra, la Sierra Nevada al fondo, pero habitando imaginariamente el Caribe.

 

 

6. Este año 2020, en medio de una pandemia, te haces acreedor en nuestro Panamá del Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró sección poesía con tu libro Hacia el tú invocable con un jurado conformado por Lil Picado de Costa Rica, Karla Olvera de México y Vasco Franco por Panamá.  En este libro, Hacia el tú invocable, hay un ejercicio metafórico, de musicalidad y con referencias orientales, intimistas y demás.  ¿Qué significancia tiene para ti este lauro? ¿Cómo fue el proceso de escritura de este libro?

 

Es una gran alegría y es un honor. La visibilidad que da un premio como este, con el prestigio que tiene, es importante y me gustaría que sirviera para acercar más la poesía que se hace en ambos lados del atlántico. Este libro surgió de la experiencia de una alcoba o una vivienda deshabitada. La vivencia de la ausencia y de lo queda de lo humano en el espacio que se habitó son el espíritu de estos poemas. El poemario entonces está dividido en dos partes; en la primera el sujeto poético se recrea en el no ser y la ausencia, predomina el tono meditativo y el solipsismo. Pero en la segunda parte el sujeto torna con una visión optimista y esperanzada hacia la otredad y hacia todo lo que dota de sentido el vivir humano. Para todo ello se sirve de muy variadas ambientaciones que a mí me gustan y que creo le confieren mucho exotismo. Hay poemas de inspiración oriental, tropical y europea.  

 

 

7. ¿Además de la poesía cultivas otro género literario?

 

La verdad es que no cultivo ningún otro género. Tomo notas de lecturas que hago, escribo ideas y esbozo reflexiones, pero sin la intención de crear una obra, lo hago pensando en la posterior escritura de poemas. Ahora bien, no descarto aventurarme con otros géneros en el futuro, hay muchos temas que me interesan.

 

 

8. Nuestro Ricardo Miró escribió su célebre poema Patria ejerciendo de cónsul en Barcelona.  En este mes de fiestas patrias, ¿qué significado tiene para ti, nuestro Panamá?

 

Es común que sea en la distancia cuando mejor, o al menos, más sentidamente se escribe sobre un lugar o una persona. Miró escribe sobre Panamá en Barcelona, Ovidio escribe sobre Roma en el destierro, y así muchos otros. No quiero decir con ello que haya que vivir embriagado por la nostalgia para escribir bien, pero la nostalgia es un sentimiento clásico del poeta. Panamá significa para mí el origen, y este premio me gusta verlo en cierto modo como una vuelta personal al origen y un reencuentro. Ya digo que si el mar está presente en algunos de mis poemas, es el mar del Caribe. Y además está la gastronomía, por muy buena que sea la comida aquí siempre se echan de menos cosas como el sancocho.

 

 

9. Me contaste que tenías seis meses de nacido en el año 89 cuando ocurrió la invasión.  ¿Qué te cuenta tu madre o tus familiares sobre la situación que les tocó vivir?

 

En mi familia y en el entorno familiar se vivieron con mucha ansiedad e incertidumbre las semanas previas, porque se comentaba por aquí y por allá, porque era un secreto a voces que los gringos invadirían el país. Llegaron justo antes de navidad y la sensación general debió ser de miedo, porque yo me ponía de pie en la cuna, agarrado a las barrotes, mirando alrededor con gesto serio. Se escuchaban tiroteos con cierta frecuencia aquellas semanas y fueron habituales los saqueos. Estaban siempre pendientes de la radio y la televisión para conocer alguna novedad. Después, cuando ya se hablaba de que Noriega iba a caer los estados de ánimo cambiaron y poco a poco la cosa se calmó. Naturalmente yo no recuerdo nada de aquello pero es algo que forma parte de mi historia.

 

 

10. Si puedes y lo deseas, háblanos de tus planes futuros en la literatura y personales.

 

Estoy escribiendo poemas nuevos y madurando algunas ideas, pero no puedo decir que tenga un plan para un nuevo libro todavía. En lo personal creo que me voy a comprar una bicicleta nueva, es un medio de transporte que uso mucho y la que tengo ya es muy vieja. Es el principal plan que tengo en ese aspecto.

 



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