24 Sep 2021

47. POESÍA ESTADOUNIDENSE. MARK WUNDERLICH

-28 Nov 2020

 

ONCE I WALKED OUT

 

Once I walked out and the world

rushed to my side.  The willows bent

 

their pliable necks, tossed green hair hugely.

The hawk cried by the well.

 

The crows kept counting their kind.

Once I walked out and the sheep

 

bleated with sensitivity, touched

black muzzles to the grass.

 

I was followed by dogs, by flies,

by horses both curious and spiteful.

 

The field of beans worked its sums

under green, the corn licked the air to haze.

 

I said good-bye to the house

with its sagging porch, attic hung with bats.

 

Good-bye braided rug, rabbit hutch, corn popper, copper tub.

The green world greened around me—

 

Virginia creeper, crown vetch, thistle, mullein, sumac.

I was full in my limbs, my laugh, pinkish skin.

 

I swung my arms, pulled air into lungs—

pine pollen, dust mote, mold spore, atomized dew—

 

bright wheel of flame twisting in the heavens

flushing the eye with light.

 

 

UNA VEZ SALÍ

 

Una vez salí y el mundo

corrió a mi lado. Los sauces inclinaron

 

sus dóciles cuellos y sacudieron su verde pelo. 

El gañido del halcón junto al pozo.

 

Los cuervos contaron a los de su especie.

Una vez salí y las ovejas balaron

 

con sensibilidad, con sus negros

bozales acariciando la hierba.

 

Me siguieron los perros, las moscas;

los caballos, curiosos y malévolos.

 

El frijolar hizo sus cuentas bajo

el zacate, el maíz chupó el aire en la bruma.

 

Le dije adiós a la casa con su corredor

hundido y su ático infestado de murciélagos.

 

Adiós, alfombra tejida, conejera, palomitas, tina de cobre.

El mundo verde reverdecía a mi alrededor.

 

La enredadera de Virginia, la arveja, el cardo, la hiedra.

Mis extremidades estaban llenas, mi risa, mi piel rosada.

 

Mecí mis brazos, llevé aire a mis pulmones:

polen de pino, motas de polvo, esporas de moho, rocío,

 

la rueda flameante girando en los cielos,

enjugando mis ojos con su luz.

 

 

HEAVEN-LETTER

 

You, looking down upon us from your canopy of air, to you

I commend my body and my brain, and that of my beloveds,

 

all that I own—stonepile of a house, tilting barn, garden and beloved

beasts,

orchards, woods, my sweet furred animals,

 

the white mare and the brindled gelding,

the goats with their worldly eyes,

 

my reading and teaching from the books I read—

let it all rest in your giant hand.

 

You hang your lantern in the far window for me to see

until the cool blue of night burns and all the world is awake.

 

With your sorghum broom you sweetened my path, pulled

the woolen shawl around me while I slept.

 

That the lightning struck the willow

and did not fall—for this I am grateful.

 

Help me to work.  When I mow or plant,

when I seal the summer fruits in jars,

 

slaughter or pluck, slit the rabbit’s throat, butcher the fallow hen,

when I mend my rended garments, stitch the blanket top,

 

it is for you.  When I wash or scrub upon my knees,

it is to see you more clearly.  Each drop of sweat, each muscle pull is

yours.

 

When I tilt my head to gossip,

sting my fleshy tongue.

 

Your unseen ones have linked willowy arms, drawn knives

tipped with stars and cut down the rat snake coiled in the cellar

beams.

 

They have kept the unleashed Rottweiler from turning down our lane.

Bless Carlos, sharpening his saw in the yard, his night-lamp the

emblem of your favor.

 

There is much for which I am ashamed.

Your invisible world surrounds me.

 

Let me aid the bachelor neighbors and the harelip with her stupid dog,

the tinker with his yard of noise, and the shape that parts the curtains

 

of the empty house across the marsh.

With your brush of feathers dust away my footprints.

 

Stay with me, here in the house.

Urge, with your holy claw, the scratching of my pen.

 

 

CARTA CELESTIAL

 

A vos, que nos observás desde tu dosel de aire, a vos

encomiendo mi cuerpo y mi cerebro y los de quienes amo,

 

todo lo que poseo: una casa de piedra, un granero, un jardín y mis

amadas bestias,

huertos, bosques, mis peludos animales,

 

la yegua blanca y el semental castrado,

las cabras con sus ojos terrenales,

 

mis lecturas y enseñanzas de los libros que estudio:

que todo descanse en tu gigante mano.

 

Colgás tu lámpara en la ventana más lejana para que yo la vea,

Hasta que el frío azul de la noche arde y el mundo entero despierta.

 

Con tu escoba de sorgo endulzaste mi camino, arrojaste

tu manto de lana a mi alrededor mientras dormía.

 

Que el rayo haya golpeado el sauce

sin que este se cayera: por esto te doy las gracias.

 

Ayudame a trabajar. Cuando corte o plante,

cuando cierre los frascos de las frutas del verano,

 

cuando mate o desplume y degüelle al conejo y mate una gallina,

cuando remiende mis prendas remendadas y cosa mis cobijas,

 

será por vos. Cuando lave o restriegue mis rodillas

será para verte con más claridad. Cada gota de sudor, cada músculo

es tuyo.

 

Cuando incline mi cabeza para chismear

picá mi lengua pretenciosa.

 

Tus invisibles han entrelazado sus espigados brazos, han

desenvainado sus cuchillos

y han cortado la serpiente enrollada en las vigas del sótano y la han

adornado con estrellas.

 

Han impedido que el rottweiler desatado se pase a nuestro sendero.

Bendecí a Carlos, que afila su sierra en el patio, con su lámpara como

emblema de tu gracia.

 

Hay muchas cosas por las que estoy avergonzado.

Tu mundo oculto me rodea.

 

Dejame ayudar al vecino soltero y al de labio leporino con su estúpido

perro,

al gitano con su patio de ruidos y a la silueta que separa las cortinas

 

de la casa vacía al otro lado del pantano.

Con tu cepillo de plumas limpiá mis huellas.

 

Quedate conmigo, aquí en la casa.

Alentá, con tu garra santa, el rasguño de mi lápiz.

 

 

COYOTE, WITH MANGE

 

Oh, Unreadable One, why   

have you done this to your dumb creature?   

Why have you chosen to punish the coyote   

 

rummaging for chicken bones in the dung heap,   

shucked the fur from his tail   

and fashioned it into a scabby cane?   

 

Why have you denuded his face,   

tufted it, so that when he turns he looks   

like a slow child unhinging his face in a smile?   

 

The coyote shambles, crow-hops, keeps his head low,   

and without fur, his now visible pizzle   

is a sad red protuberance,   

 

his hind legs the backward image   

of a bandy-legged grandfather, stripped.   

Why have you unhoused this wretch   

 

from his one aesthetic virtue,   

taken from him that which kept him   

from burning in the sun like a man?   

 

Why have you pushed him from his world into mine,   

stopped him there and turned his ear   

toward my warning shout?

 

 

COYOTE, CON SARNA

 

Oh, tú, el Indescifrable, ¿por qué

le has hecho esto a tu tonta criatura?

¿Por qué decidiste castigar al coyote

 

al hacerlo buscar huesos de pollo en la pila de estiércol,

al quitarle el pelaje de su cola

y moldearla como un bastón costroso?

 

¿Por qué desnudaste su rostro

y le dejaste una cresta, que cuando voltea parece

un niño torpe con la cara desencajada por una sonrisa?

 

El coyote se arrastra, se prepara, mantiene su cabeza baja,

y sin pelaje, ahora su visible pichilla

es una roja protuberancia,

 

sus patas traseras, la imagen inversa

de un abuelo corvetas, estropeado.

¿Por qué le has quitado a este miserable

 

su única virtud y atractivo

y le has arrebatado aquello que le impedía

arder en el sol como un hombre?

 

¿Por qué lo arrojaste de su mundo al mío,

lo detuviste ahí y apagaste su oído

hacia mi grito de advertencia?

 

Traducción Gustavo Solórzano-Alfaro 

 

 

Mark Wunderlich (Winona, Minnesota, USA, 1968), who has received wide recognition, is the author of four collections of poems. The fourth, God of Nothingness (Graywolf Press), will come out next January 2021. The Earth Avails (Graywolf Press, 2014), won the Rilke Prize from the University of North Texas the following year. The three poems presented here belong to this volume, which will soon be released in Spanish, by Ediciones Espiral, from Costa Rica. (© Photography: Nicholas Kahn)

 

Mark Wunderlich (Winona, Minnesota, EE.UU., 1968), quien ha obtenido amplios reconocimientos, es autor de cuatro poemarios. El cuarto, God of Nothingness (Graywolf Press) será lanzado en enero de 2021. The Earth Avails (Graywolf Press, 2014), mereció al año siguiente el Rilke Prize de la University of North Texas. Los tres poemas aquí presentados pertenecen a dicho volumen, que próximamente verá la luz en español, bajo el sello de Ediciones Espiral, de Costa Rica. (©Fotografía: Nicholas Kahn)

 

Gustavo Solórzano-Alfaro (Alajuela, Costa Rica, 1975) is the author, among other books, of Nadie que esté feliz escribe (Santiago de Chile: Nadar Ediciones, 2017). He edited and translated La oscuridad intacta. Poemas escogidos, by the prominent American writer Dana Gioia, published this 2020 in Spain by Editorial Pre-Textos. (© Photography: Rebeca Hernández Hasbun)

 

Gustavo Solórzano-Alfaro (Alajuela, Costa Rica, 1975) es autor, ente otros libros, de Nadie que esté feliz escribe (Santiago de Chile: Nadar Ediciones, 2017). Editó y tradujo La oscuridad intacta. Poemas escogidos, del destacado escritor estadounidense Dana Gioia, publicado este 2020 en España por Editorial Pre-Textos. (©Fotografía: Rebeca Hernández Hasbun)

 



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