29 Nov 2021

102. POESÍA ESPAÑOLA. INMACULADA LARA BONILLA

-19 Sep 2021

 

BEGETTING 

 

Round as a chestnut, your lips bear fleshy fruit 

that pretends, for the hell of it, to be

a rose dusting off the pavement as the night 

falls filled with scents and sirens, 

and the sap of an oak,

and of the english elm 

near that pine tree.

 

Warm as a cover, 

your lips say a word and the world is round, 

frizzled with sound and sirens, glistening

a supple sharpness optometrists can’t see,

screens choked, lives lived elsewhere.

 

The blind moon in Cancer tells me to sleep.

I abide under the watch of the pitch-black cover,

knowing of the baby that the night will deliver,

stirred by the bustle of a just-pregnant leaf.

 

 

YEMA 

 

Redondos, castaños, tus labios pronuncian fruta carnosa

que finge, porque sí, ser 

una rosa untando el pavimento mientras la noche 

cae repleta de sirenas y de esencias, 

de la savia de un roble,

de la de un álamo

junto al pino aquel.

 

Cálidos cual refugio, 

tus labios pronuncian una palabra y el mundo es redondo,

eléctrico, crepitando sonidos y sirenas, reluciendo

una nitidez que los optómetras no pueden ver,

las pantallas ahogadas, vidas vividas en otro lado.

 

La luna ciega en Cáncer me pide dormir.

Obedezco bajo la mirada atenta del cielo negro, 

sabiendo del bebé que alumbrará la noche,

conmovida por el roce de una hoja recién preñada.

 

 

 

SIN TÍTULO

 

vamos 

pinar arriba

olivar abajo

sin risas

al hospital del castillo

 

este campo 

de ojos verdes 

de brisas pequeñas, 

de flores sin agua

de gota contenida 

es 

una garganta

quebrada 

como la tierra

al final 

de las eras 

 

 

UNTITLED

 

unlaughing

we head 

up the pine hill, 

down the olive grove

to the hospital 

near the castle

 

this green-eyed field

of a small breeze

and waterless flowers

and contained drops 

is

a throat

broken 

as the earth

from the end 

of the threshing floor.

 

 

 

WARM WINTERS

WINTER WATERS

 

Last century’s hissing 

hovers

over the muddy mix, 

resting back on 

the tracks

just outside my ashy  

window.

 

All along a rusty 

silver

beetle

rattles slumber 

piles

a line of shore 

off the murky 

riverito.

 

Inside the train 

the Hudson a

family of five 

mother daughter in

sacred secret.

Curtains lamps 

father and daughter

wrapped up in the glowing 

glove of 

music.

 

Blurry silhouettes

steal the shadows 

draw us right into 

the night 

we tune into  

the fervent 

psalm you taught us.

 

The neverending 

licking train

a thickening murmur

the nine-year old

daughter staring 

across

the aisle looking 

twenty-five.

 

The thick 

river

runs

our lashes 

grow long

bathing in 

the river

warmed up by the 

snarl

by the fervor

and the memory of 

holding

on

of fingers sliding

through the back 

of your hand,

me standing tiny

between your 

shoulders.

                        

I, a tributary of

your legs, 

a fleshy 

pennant

waiting for 

the  fine line 

of secrets

to

end.

 

Now eyes in 

the Hudson, 

water in mind,

the grey blinding 

surface

not reflecting

the length of my eyes

the muted waters,

the moistened silence

of the river bed,

but our distance.

 

This american 

river

not knowing 

how I knew 

your clouds

your pieces of cotton

your breasts

your electric 

fingers buried

in my hair,

my mouth watered

cheeks softened 

to no 

end.

 

This river of 

irons,

unused to the sound

of the tile and kitchen

tools,

not saying how

I listened 

to your evening lessons,

how I bellowed

through peepholes

through the waves and the wall

paper

through the light and dark

of bedtime,

through the river  

of nightly bears.

 

Nor how 

in reverie 

I spied your dress

your everyday feet

your eye shade

my startled eyes locked

my fantasies mounting

your round, soft hand 

wrapped around mine once 

more

by the pool

by the moon

by the river

by the traffic 

light.

 

 

CÁLIDOS INVIERNOS 

AGUAS DE INVIERNO

 

El silbido del siglo pasado

se cierne sobre la mezcla barrosa

descansa en las vías

junto a mi ventana cenicienta.

 

Todo el tiempo

el escarabajo plateado, oxidado,

resuena,

los escombros se apilan

alineados a la orilla

del turbio riverito.

 

Dentro del tren,

el río Hudson es

una familia de cinco.

Hija y madre

en secreto sagrado.

Cortinas, lámparas,

padre e hija

envueltos en el guante

brillante

de la música.

 

Siluetas borrosas

robadas a la sombra

nos arrastran

sobre un espejo 

mientras entonamos

con fervor

el salmo 

que nos enseñaste.

 

El interminable

lamido del tren es

un murmullo espeso,

mientras la hija de nueve años 

nos mira

desde el otro lado del pasillo,

con aires de veinticinco.

 

Y el río grueso corre

y nuestras pestañas crecen

tanto que se bañan

en el agua,

templadas por

el ovillo

del anhelo,

de la memoria de 

aferrarse,

los dedos deslizados

sobre el envés

de tu mano,

esperando de pié, luego diminuta

entre tus hombros.

 

Yo, afluente

de tus piernas,

banderín carnoso

a la espera del fin 

de la línea

de secretos adultos.

 

Ahora, con los ojos 

en el Hudson,

con el agua en mente,

la gris

superficie ciega

no refleja

la profundidad de los ojos,

ni las aguas apagadas

ni el silencio húmedo

ni el lecho del río,

sino la distancia entre nosotras.

 

Este río americano

no sabe

cómo yo supe de

tus nubes,

tus piezas de algodón,

tus pechos

los dedos eléctricos enterrados

en mi pelo,

mi boca hecha agua

mis mejillas ablandandas

sin fin.

 

Este río de hierros,

no acostumbrado

al sonido 

de la madera y

de los útiles de cocina,

no dirá cómo

escuchaba tus clases nocturnas,

ni confesará cómo espiaba

a través de la mirilla

a través de las ondas y el 

papel pintado

a través de la luz y la oscuridad

a la hora del sueño,

a través de un río

de nocturnos osos.

 

Ni cómo,

como en un ensueño,

miré tu vestido,

los pies de diario,

con ojos asombrados, 

clavados en ti,

mis fantasías multiplicadas,

tu mano redonda, suave

alrededor de la mía una vez

más

junto a la piscina

junto a la luna

junto al río

junto a la luz del semáforo.

 

Traducción al español/Translation into Spanish: Inmaculada Lara-Bonilla

 

 

Inmaculada Lara-Bonilla es escritora, y profesora asociada en Hostos Community College, The City University of New York (CUNY). Dirige del Instituto de Escritores Latinoamericanos de Hostos (LAWI) y es editora en jefe de Hostos Review/ Revista Hostosiana, revista bilingüe de literatura y cultura de las Américas. Su poesía y obra de no-ficción han aparecido en revistas literarias como Stone Canoe, Literal Magazine, ViceVersaEnclaveMantis, Zenda, y han sido incluidas en las antologías Luna y panorama en los rascacielos (2019, 2021) y Viento del norte. Antología de poetas Hispanos en Nueva York (2021). Sus ensayos de investigación han sido publicados en revistas académicas como Latino Studies, Public, New York HistoryCuadernos de ALDEEU, Chicana/ Latina Studies, y en volúmenes editados de crítica literaria. 

 

Inmaculada Lara-Bonilla is an author, and associate professor at Hostos Community College, The City University of New York (CUNY). She directs the Hostos Latin American Writers Institute  (LAWI) and is editor-in-chief of Hostos Review / Revista Hostosiana, a bilingual journal of literature and culture from the Americas. Her poetry and non-fiction work have appeared in literary journals such as Stone Canoe, Literal Magazine, ViceVersaEnclave, Mantis, Zenda, and have been included in the anthologies Luna y panorama en los rascacielos (2019, 2021) and Viento del norte. Anthology of Hispanic Poets in New York(2021). Her research essays have been published in national and international journals, such as Latino StudiesPublicNew York History, and Cuadernos de ALDEEU, Chicana/Latina Studies, and in edited volumes of literary criticism.

 



Compartir