29 Nov 2021

329. POESÍA ECUATORIANA. PAULINA SOTO

-20 Oct 2021

 

MIGRATORIO

 

¿Qué habría sido de ti si nacías en aquellos tiempos, pájaro migratorio?

¿Qué habrían pensado los antiguos de tus contorsiones, mantis desubicada?

Tu sexualidad iridiscente habría sido el monstruo viscoso que se come a los niños

¿Cómo pude vivir en aquellos horribles tiempos

siempre en peligro por ser mujer?

Al menos no te heredé esa dorada ignorancia

 

No sabes lo que es el abrazo de las anguilas eléctricas

Cuyas bocas huelen a alcohol

El calabozo gris del amor paterno

Que se parece mucho al espanto de aroma mentolado

Los algodones encendidos que te meten en la boca para silenciarte

Y las duchas frías en la vulva para mutilar cualquier invento

Qué bueno que dios no te mira, aprieta o castiga

De formas misteriosas

Ni te da un sombrero oloroso a incienso

 

No me hagas caso

Una parte de mí sigue volviendo la cabeza

De vez en cuando

A esos viejos terrores tumescentes

Y entonces es cuando te desconozco, androide escalpado

Veo la sombra de tus tijeras y es como ver el fondo de una tumba vacía

¿Quién eres ahora?

¿Qué se hizo la dulce niña que me enroscaba sus escamas?

¿Quién serás mañana?

¿Hallarás ese paso de baile que inunda y estremece?

¿Ese color veloz que aletea sobre los círculos concéntricos?

 

A la tarde, me acurrucas tus sueños entre los omóplatos

Como cavando una madriguera para tus conejos

Estiras la piel de tus dragones

Ocupando todos mis espacios

Incluso mis alveolos, cada vez más ensangrentados

 

Pero está bien, para eso he nacido

Los tiempos han cambiado

Antes las mujeres eran costillas educadas

Ahora son coyotes finos que le aúllan a la muerte

Mientras que los hombres que eran tan honorables

Son las reses que los cóndores dejan caer sobre los barrancos

 

Inédito, 2021

 

 

LÁGRIMAS

 

Cuando murió mi abuelo

vino a llorarlo el nieto drogadicto

que lo asaltó con una colt antigua

préstamo de un dealer

y le quitó los ahorros que guardaba en el colchón

 

Cuando se agachó sobre el sarcófago

trató de sacarle los dientes de oro con una tenaza

y entre llanto y otros fluidos dijo:

“El viejo ya no necesita dientes”

 

Era cierto

 

Ni para dejarle los dracmas en los ojos

porque los sacrílegos no suben a la barca de Caronte

y él, cura laureado de parroquia urbana,

había tenido dos hijos de sus penitentes

y convivido con la inquilina

que tenía un puesto de azahares y morocho

 

Igual le partimos las costillas al engendro fumador

porque los hombres no deben llorar hacia afuera

sino con dolorosas coagulaciones

hacia adentro

 

De Prótesis, 2020

 

 

RETRATO DEL AMOR CLANDESTINO

 

Quema mi pelo, échalo a los infiernos

Di que aquellos roces fueron perjurios

Hunde mis cartas en la saliva de un muerto

Y que duerma tu hipocampo sobre el hielo

 

Odias recordar aquel coito delicioso

que fue servido sobre la mesa del tiempo

y mientras te lamentas, te enciendes

volcán que corre tras el pudor disipado

 

Derramaste mi vino sobre el pecho de ella

Y sobre ella echaste tu miel y tus mentiras

Y mientras te maldigo por llevar su anillo

Me bebo el largo camino a tu cama

 

El buitre que llevo en las costillas

me ata una y otra vez a tu horizonte

a tus venas ensartadas de alcaloide

y al mísero perro que abrigué en tu sillón

 

De Las últimas letras del otoño, 2011

 

 

MAYO

 

Mujer,

me echaste desnudo,

aterido de frío

a este mundo vil, de uñas crispadas

después de acostumbrarme

al éxtasis acuático de tu paraíso

al somnífero ritmo de tus pliegues

y quieres que te lo agradezca

quieres que cante, que te empalague

porque alguna vez hurgaste

mis lágrimas huecas

mis pasos de barro

mis ganas torcidas

 

No me alcanza la vista, allá lejos

para cubrir el desierto de mi desolación

de aquella, en que me dejaste

 

Pero te sigo amando

a pesar de aquella amputación cruel

que me arrojó de tu cuerpo

porque me dejaste una nota de tu voz delicada

el recuerdo de tu perfume

la heredad de tu frente tornasolada

tu voracidad por la carne

y la prístina conciencia de la muerte

 

De En boca de Marte, 2017

 

 

Paulina Soto (Ecuador). Su temática principal es la fantasía, la ciencia ficción y la cultura. Ha publicado los libros de narrativa: Muchachas Ocultas (2002), ¡Alas! (2006), Samay Pushac, Guardián de los Sueños (2014), Ciudad de Vírgenes (2016); de poesía: Caricias y Puñaladas (2009), En boca de Marte (2017), Prótesis (2020). Obtiene el primer lugar en el concurso de ensayo “Ángel F. Rojas” de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, con su obra: Loja, Cultura de Traje y Corbata (2013). Alcanza una mención de honor en el Festival de la Lira y la Pluma Lojanas 2011 con su poemario Inmaculada Concepción. Es Magíster en Literatura Infantil y Juvenil, Licenciada en Ciencias de la Educación Mención Lengua y Literatura, e Ingeniera en Industrias Agropecuarias.

 



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